La cadena mexicana Posadas se había vuelto demasiado lujosa. Sus próximas operaciones equilibrarán la situación.
Photo Credit: Exterior of Grand Fiesta Americana Coral Beach Cancún All Inclusive Spa & Resort. Grupo Posadas
Skift Take
Posadas calificó sus propios fichajes, centrados en el segmento de lujo, como una «señal de alarma» y está reajustando su estrategia, ya que un trimestre flojo ha afectado con mayor dureza a sus hoteles de lujo.
Posadas, el mayor grupo hotelero nacional de México, se encuentra inmerso en una notable expansión en el segmento de lujo, con cinco nuevos establecimientos que suponen un aumento de aproximadamente el 7 % en el número de habitaciones. Ahora pretende que sus próximas adquisiciones se repartan a partes iguales entre el segmento de lujo y el de gama media.
«En los últimos tres años, hemos cerrado más contratos en el segmento de lujo que en el de gama media, y eso también nos hace sospechar», declaró a Skift Enrique Calderón, director de operaciones de Posadas.
Esa apuesta por el lujo tenía su razón de ser: los viajeros de lujo y de ocio eran los únicos que seguían pagando más.
«Los viajeros que buscan experiencias de lujo están dispuestos a pagar más si les ofreces un mayor valor», afirmó. «No hay límite para eso».
Cuando la demanda se debilitó a principios de este año, el segmento de gama media demostró ser el más resistente de Posadas, y un prototipo renovado y más sencillo de la marca Fiesta, rediseñado con habitaciones más pequeñas y menores costes de construcción, consiguió cinco contratos firmados tras su primera presentación.
«No vamos a dar la espalda a la