La fea verdad del lujo y las marcas que lo hacen bien
Photo Credit: Singita has made supporting biodiversity and conservation initiatives a core part of its mission. Potato Head
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Estamos viviendo el lento desmoronamiento de la ilusión del lujo. Al dispararse la demanda y dispararse los precios, demasiadas marcas han optado por vaciar su oferta en lugar de elevarla. Tiene que haber una forma mejor.
Sobre la experiencia
Colin Nagy es estratega de marketing y escribe sobre experiencias centradas en el cliente e innovación en el sector del lujo, hoteles, aviación y otros. Puede leer todos sus artículos en aquí.Las cifras revelan la incómoda verdad del lujo: mientras LVMH celebraba unos ingresos de casi 100.000 millones de dólares para 2024 impulsados por unos precios cada vez más altos, la base manufacturera que sustentaba esa riqueza se derrumbaba. Más de 2.000 fábricas italianas cerraron en solo nueve meses.
Es más, los fiscales italianos descubrieron recientemente infracciones laborales en talleres que confeccionan prendas para Loro Piana, la famosa casa de cachemira conocida por su discreta riqueza. No en un lejano proveedor extranjero, sino dentro de las fronteras de Italia. Se descubrió que subcontratistas del Piamonte explotaban a trabajadores chinos indocumentados en condiciones de explotación laboral. Loro Piana, propiedad mayoritaria de LVMH, dijo a Reuters que había cortado lazos con el proveedor y que reforzaría sus auditorías. Pero el hecho permanece: Se creaban prendas que se cotizaban como reliquias en circunstancias más propias de una novela de Dickens.
Este problema también afecta a la hostelería. Puede que no sea tan grave, pero la distancia entre p