Los cierres del espacio aéreo ponen de manifiesto el poder —y la fragilidad— de las tres grandes Aerolíneas del Golfo
Photo Credit: The departure hall at Hamad Interational Airport in Qatar. Qatar Airways
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La misma ubicación geográfica que permitió a las aerolíneas del Golfo dominar los vuelos de larga distancia es también su mayor punto débil.
El ecosistema mundial de la aviación se sustenta en tres aerolíneas que operan desde el desierto. A medida que el conflicto se extiende por la región tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y las represalias de Teherán, esta dependencia se está viendo sometida a una dura prueba en tiempo real.
Las denominadas «Tres Grandes de Oriente Medio» (ME3) —Emirates, Qatar Airways y Etihad Airways— se enfrentan a una parálisis operativa simultánea a gran escala. Los vuelos de Qatar Airways están cancelados al menos hasta las 9:00 de la mañana, hora local, del 3 de marzo. La situación es más variable en el caso de Etihad y Emirates, donde todos los vuelos, salvo «un número limitado», siguen suspendidos.
Es difícil exagerar la magnitud de las perturbaciones. Como la mayor aerolínea internacional del mundo, solo Emirates opera en el Reino Unido 146 vuelos semanales en aviones de fuselaje ancho, entre los que se incluyen docenas de vuelos con el superjumbo Airbus A380, con capacidad para hasta 615 pasajeros. Opera en un total de tres aeropuertos de la zona de Londres, además de vuelos a ciudades de provincia como Birmingham,