El sector turístico de Jamaica se enfrenta a una larga recuperación tras el cierre de al menos 26 complejos turísticos a causa del huracán Melissa


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El colapso de la temporada alta turística en Jamaica tras el huracán Melissa pone de manifiesto lo poco preparada que sigue estando la industria ante fenómenos meteorológicos extremos. Fomentar la resiliencia climática ya no es una opción.

El huracán Melissa, la tormenta más fuerte que ha azotado Jamaica en más de 30 años, tocó tierra a finales de octubre y obligó al cierre de al menos 26 complejos turísticos, lo que acabó con meses de reservas en temporada alta y supuso un golpe de varios miles de millones de dólares para la economía turística de la isla.

El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo estiman que el huracán Melissa causó daños materiales por valor de 8.800 millones de dólares en Jamaica. 

Dado que el turismo representa más del 30 % del PIB de Jamaica, según el Ministerio de Turismo, y genera 175 000 puestos de trabajo directos y otros 354 000 indirectos, estos cierres suponen tanto un impacto económico inmediato como un reto a largo plazo para aumentar la resiliencia de los hoteles y las empresas turísticas ante condiciones meteorológicas extremas.

Según la empresa de análisis de datos Verisk, se calcula que las pérdidas aseguradas en Jamaica a causa del huracán Melissa oscilan entre los 2.200 y los 4.200 millones de dólares. 

La causa principal de estas pérdidas son los daños causados por el viento a