Ojalá Estados Unidos pudiera dejar de ponerse trabas a sí mismo…
Photo Credit: "Freddy," a German traveler, and his some people he met during his U.S. trip. Skift
Skift Take
Las marcas que hacen cola para hacerse con una parte de Freddy van a fracasar; esto demuestra lo poco que el atractivo de Estados Unidos depende del marketing y lo mucho que depende de que el país deje de ponerse trabas a sí mismo.
Lo más valioso que tiene Estados Unidos es también aquello que no deja de sabotear en su propia puerta, sobre todo en la última década. Freddy es ese aficionado alemán que se ha hecho viral y que lleva seis semanas recorriendo el país en coche y publicando sus vivencias en X, calificando un Buc-ee’s a la una de la madrugada como «la tierra prometida», otorgando un 10 sobre 10 a un Waffle House y pasando frío felizmente bajo el aire acondicionado estadounidense. Estados Unidos, y el resto del mundo que ahora mismo observa a Estados Unidos, se enamoró de él… y a lo grande. Y todo lo que le enamoró ya estaba aquí, gratis, mucho antes de que reservara el vuelo.
Estados Unidos se ha pasado casi todo un siglo exportando su propia cultura: el cine, la música y...