Una nueva tasa de 750 dólares permite a los viajeros saltarse la cola para obtener el visado estadounidense


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Un abogado especializado en inmigración califica la última tasa de viaje impuesta por Estados Unidos como un paso hacia un sistema de dos velocidades: una vía para los ricos y otra para el resto.

Los viajeros que se dirijan a Estados Unidos pronto podrán saltarse la cola para solicitar el visado, siempre y cuando estén dispuestos a pagar 750 dólares. 

El Departamento de Estado tiene previsto poner a prueba una tasa que permita a los solicitantes de visado conseguir una cita para la entrevista en un plazo de 10 días hábiles, según una norma del Departamento de Estado disponible en el Registro Federal y cuya publicación está prevista para el martes.

El programa piloto, cuyo inicio está previsto para el 1 de julio, estará abierto a turistas y viajeros de negocios que soliciten visados B-1 y B-2 en determinadas oficinas consulares en el extranjero. El Departamento de Estado ha destacado que la nueva tasa no garantiza la concesión del visado y «no acelerará ninguna fase del trámite, incluido el tiempo necesario para la tramitación administrativa».

«Los candidatos a los puestos señalados tendrán la oportunidad de pasar al principio de la lista de nombramientos pagando una tasa de 750 dólares sin necesidad de presentar una justificación por escrito», reza la norma. 

El nombramiento por vía rápida