Argumentos a favor de una reforma del servicio de catering en vuelos de corta distancia
Photo Credit: Short-haul catering typically centers on a one-tray service approach. British Airways
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Es posible que la comida tradicional de la clase business en Europa ya no se ajuste a los hábitos alimenticios de los pasajeros, ni a la forma en que las aerolíneas desean operar.
En toda Europa, el servicio de catering de las aerolíneas en vuelos de corta distancia se ha uniformizado en gran medida en torno a un único modelo. A los pasajeros de clase business se les sirve una bandeja que contiene un plato principal —frío o calentado al horno, dependiendo de la duración del trayecto y de las prestaciones del avión—, junto con un postre y un panecillo con mantequilla. En rutas ligeramente más largas, puede incluirse un entrante o una ensalada de acompañamiento.
Por supuesto, todo esto es muy seguro y bastante similar. Los pasajeros esperan algo que, si no les llene, al menos les sacie, pero rara vez parece una comida de verdad. En la mayoría de los casos, quizá sería más adecuado llamarlo «tentempié», incluso teniendo en cuenta que en algunas culturas se prefiere que el almuerzo no sea una comida tan elaborada como la que se toma en un restaurante.
Esa tensión plantea una cuestión más amplia para las aerolíneas europeas. A medida que cambian los hábitos alimenticios de los pasajeros, se diversifican las culturas gastronómicas, la reducción de residuos se vuelve más urgente y las aerolíneas buscan nuevas formas de diferenciarse