La reducción de carbono de MSC Cruceros es real, pero el sector se enfrenta a retos mayores


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La captura de carbono podría ser la vía más práctica a corto plazo para descarbonizar los cruceros, pero apenas parece estar en el radar del sector. Sin colaboración ni infraestructuras portuarias para descargar CO₂, corre el riesgo de quedarse en una idea prometedora que nunca sale del muelle.

MSC Cruceros, el tercer operador de cruceros por número de pasajeros, afirma haber conseguido reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en 2024. 

El descenso fue pequeño, pero en una industria que depende en gran medida de los combustibles fósiles, incluso una pequeña caída es notable.

En su último informe sobre el clima, la empresa señala el éxito de una serie de ajustes técnicos y estrategias digitales: software de rendimiento en tiempo real para controlar cada vatio de energía a bordo, cascos más limpios y sistemas de calefacción y refrigeración controlados por inteligencia artificial. 

Una medida especialmente importante: conectar los barcos a la red mientras están en puerto. En lugar de consumir combustible en el muelle, los barcos funcionaban con electricidad, un cambio sencillo pero potente. 

Sólo este uso de la energía en tierra contribuyó a reducir el consumo de combustible en unas 16.000 toneladas y a evitar unas 50.000 toneladas de emisiones de CO₂. 

Las eficiencias funcionan, pero no escalan