¿Es viable financieramente la planta de combustible para aviones más limpia de Europa?


Skift Take

La fabricación de combustible ecológico para aviones a partir de dióxido de carbono y agua ya no es solo una idea teórica. El único problema es cómo ampliar su producción para abastecer a las aerolíneas y cumplir con los requisitos obligatorios.

En un polígono industrial a las afueras de Fráncfort, una máquina del tamaño de un contenedor de transporte está transformando dióxido de carbono e hidrógeno en combustible.

El combustible de aviación electro-sostenible (eSAF) que produce tiene la misma consistencia y transparencia que el agua, y está certificado para su uso en las aeronaves e infraestructuras existentes.

Este nuevo tipo de planta de combustible para aviones, puesta en marcha por Ineratec y conocida como Era One, ha sido calificada por Breakthrough Energy Catalyst, la empresa de inversión de Bill Gates, como una «vía prometedora» para la descarbonización de la aviación. 

Los gobiernos de la UE están obligando a las compañías aéreas a incluir eSAF en un 1,2 % de su mezcla de combustible para 2030, lo que supone unas 600 000 toneladas. La normativa se incrementará hasta alcanzar el 35 % de las mezclas de combustible para 2050. El incumplimiento de estas normas podría acarrear sanciones de hasta 13 000 euros por tonelada.

La producción actual de Era One, de 2.500 toneladas de eSAF al año, podría abastecer de combustible a 30 vuelos de larga distancia o a 1.000 vuelos de corta distancia de duración media. A este ritmo, se necesitarían 240