El marco de Trump sobre la inteligencia artificial pretende transferir competencias a los estados, pero pasa por alto el principal punto de tensión del sector turístico
Photo Credit: President Donald J. Trump signing an Executive Order creating an anti-fraud task force on Monday, March 16, 2026, in the Oval Office. Courtesy of the White House/Flickr / Molly Riley
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El nuevo marco podría suponer una ventaja para el sector de los viajes en lo que respecta al desarrollo de la inteligencia artificial. Sin embargo, no aporta nada a la guerra de precios que ya les acecha.
El nuevo marco normativo sobre IA de la Administración Trump impediría a los estados regular el desarrollo de la IA, lo que supondría una ventaja para las empresas de viajes que desarrollan chatbots, agentes y sistemas de automatización. Sin embargo, deja sin resolver una importante controversia normativa: cómo fijan las empresas los precios de los viajes.
El marco respalda un enfoque federal unificado bajo la égida de la Comisión Federal de Comercio, en lugar de un mosaico de normas estatales, lo que podría facilitar el cumplimiento normativo a los innovadores en el ámbito de la inteligencia artificial. Laura Chadwick, presidenta y directora ejecutiva de la Asociación de Tecnología Turística, calificó la fragmentación digital como uno de los obstáculos «más persistentes» del sector y afirmó que la asociación respalda la orientación del marco.
Pero ese respaldo tiene sus límites. Las normas de protección al consumidor siguen estando bajo la competencia de los estados, lo que significa que, si un estado califica el algoritmo de fijación de precios de un hotel como abusivo, la prevalencia de la legislación federal no se aplica.
Como bufete de abogados Nelso