Los logros de Joby en el ámbito del taxi aéreo son reales, pero aún quedan grandes obstáculos por superar


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A medida que se intensifican las pruebas y su estrategia de fabricación va madurando, Joby se está posicionando para ser una de las primeras empresas en surcar los cielos cuando las autoridades reguladoras den luz verde a los taxis voladores.

Tras una serie de intentos fallidos, ¿podría ser que la promesa de los «taxis aéreos» esté por fin despegando? En el Salón Aeronáutico de Dubái celebrado la semana pasada se alcanzaron varios hitos del sector. Entre ellos destacó Joby Aviation, que presentó su producto estrella por primera vez ante el público.

Los vehículos de Joby parecen helicópteros futuristas y funcionan de manera muy similar. Despegan y aterrizan verticalmente en los helipuertos ya existentes.

Sin embargo, a diferencia de un helicóptero, cuenta con alas mucho más cortas y múltiples rotores pequeños. Estos están propulsados por motores eléctricos más silenciosos y generan menos vibraciones que las aeronaves de rotores actuales. Con una velocidad máxima de 320 km/h y una autonomía máxima de 240 km, los eVTOL de alta tecnología —de despegue y aterrizaje vertical eléctrico— pueden transportar hasta cuatro pasajeros, además del piloto.

En 2024, la Autoridad de Carreteras y Transporte de Dubái (RTA) y Joby Aviation firmaron un acuerdo definitivo para crear y gestionar una red de taxis aéreos en los alrededores de la